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¿Sabes lo que implica ser ciudadano o ciudadana?


Por Fernanda Rodríguez Salcedo.





¿Sabes lo que implica ser ciudadano o ciudadana? Y, ¿Sabes a partir de qué momento lo eres?


Ser un ciudadano o ciudadana es un derecho que se adquiere a partir de tener personalidad jurídica, y te preguntarás ¿a qué nos referimos con esto?, pues bien, la personalidad jurídica es la aptitud de una persona de tener derechos y obligaciones, y el poder ejercerlos.


Los requisitos que marca nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para poder ser ciudadano o ciudadana, se encuentra establecido en su Artículo 34:


“Son ciudadanos de la República los varones y mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan además, los siguientes requisitos:


I. Haber cumplido 18 años, y

II. Tener un modo honesto de vivir”.


Ahora bien, sería muy sencillo sólo considerar lo que nuestra Constitución marca, ya que este proceso es mucho más complejo que lo que parece, pues siempre va acompañado del medio que nos rodea, siendo fundamental para la toma de conciencia, tanto de nuestros derechos como de nuestras obligaciones.


Sabemos que contamos con derechos y obligaciones, los cuales hacen que formemos parte de una comunidad política en la cual compartimos valores, ideas y prácticas. Estos nos permiten votar y ser votados, así como expresar nuestras opiniones, protestar o apoyar las diferentes ideas y propuestas.


Más, te has cuestionado, ¿cómo se aprende esto? ¿Y cuál o cuáles son las formas en las cuales podemos participar en la sociedad?


Y me refiero no exclusivamente al hecho de votar y ser votado, o bien de poder manifestarnos a favor o en contra de ciertas situaciones políticas o sociales en las que nos encontramos inmersos, si no en una serie de situaciones que nos van conformando para acceder a ser un conveniente o inconveniente ciudadano, dando como resultado una sociedad armónica, conciliadora y preservadora de la estabilidad y felicidad de sus miembros o a la inversa.


Esto lo vamos aprendiendo en diferentes momentos de nuestras vidas, siendo la familia el primer proveedor de estas conductas sin olvidar o menospreciar los medios de comunicación quienes son los encargados de difundir lo que sucede en la vida pública, por lo que estas no son responsabilidad exclusiva de las instituciones educativas como muchos consideran, con ciertas asignaturas como Formación Cívica y Ética o Derecho, sino éstas son aprendidas desde la infancia de una forma inconsciente a través del ejemplo de quienes nos rodean y acompañan, conformando así nuestra personalidad política.


Este proceso, es el medio por el cual adquirimos y transformamos creencias, actitudes, valores e ideologías y lo llamamos socialización. (Vallés, 2000: 289). Es aquí donde aprendemos e interiorizamos las normas y los valores de una determinada sociedad y cultura.


La socialización se conforma en dos etapas:


La socialización primaria, en la cual se conforman nuestras actitudes 1, conformando o asimilando creencias y actitudes políticas básicas, como:


  • La conciencia de la existencia de la autoridad (¿quién manda y quién obedece?);

  • La identificación de un colectivo más amplio que la propia unidad familiar;

  • La conciencia de diferencias ideológicas y partidarias que distinguen entre amigos y adversarios;

  • Una genérica conciencia de los resultados que nos suministra el sistema político: protección, seguridad, servicios personales, entre otros.


Más adelante, se conforma la segunda etapa de la socialización, denominada socialización secundaria o resocialización. Aquí se generan nuevos vínculos con nuevos integrantes de nuestra sociedad, como son, nuestros compañeros de trabajo, de estudio u otros que conocemos en los diferentes ámbitos que frecuentamos.


Es en esta etapa donde o bien confirmamos nuestras ideas políticas y de comunidad o bien las modificamos, ya que asimilamos creencias y actitudes políticas más sofisticadas, como:


  • La toma de posición frente a líderes políticos, cuestiones o partidos;

  • La distinción entre los roles institucionales (presidente/a, rey/reina, alcalde/alcaldesa) y las personas que encarnan cada rol;

  • La adopción de actitudes de interés o desinterés por la política y la inclinación a implicarse en el proceso político o, en su caso, a inhibirse de participar en el sistema político.


1. Según Fernando Sabater, la actitud es un tema complejo, pues no la concibe solo como una predisposición orientadora sino como configuradora de la conducta. (Revista UM, Núm. 7, 1989)


Es importante destacar que este proceso de socialización, también es afectado por experiencias históricas que influyen en la formación de valores y actitudes de generaciones completas, como, por ejemplo, quienes vivieron durante una revolución o guerra tendrán una visión política completamente diferente de generaciones que no las hayan vivido.


Por lo tanto, ese proceso de socialización conlleva a formar al ciudadano o ciudadana, y que por consecuencia influirá determinantemente en el destino de su comunidad.


Es importante mencionar los derechos que las leyes mexicanas nos otorgan, los cuales son los medios que nos brindan jurídicamente para influir en la comunidad. Artículo 35 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.


Son derechos de la ciudadanía:


I. Votar en las elecciones populares;

II. Poder ser votada en condiciones de paridad para todos los cargos de elección popular, teniendo las calidades que establezca la ley. El derecho de solicitar el registro de candidatos y candidatas ante la autoridad electoral corresponde a los partidos políticos, así como a los ciudadanos y las ciudadanas que soliciten su registro de manera independiente y cumplan con los requisitos, condiciones y términos que determine la legislación;

III. Asociarse individual y libremente para tomar parte en forma pacífica en los asuntos políticos del país;

IV. Tomar las armas en la Fuerza Armada permanente o en los cuerpos de reserva, para la defensa de la República y de sus instituciones, en los términos que prescriben las leyes;

V. Ejercer en toda clase de negocios el derecho de petición.

VI. Poder ser nombrado para cualquier empleo o comisión del servicio público, teniendo las calidades que establezca la ley;

VII. Iniciar leyes, en los términos y con los requisitos que señalen esta Constitución y la Ley del Congreso. El Instituto Nacional Electoral tendrá las facultades que en esta materia le otorgue la ley;

VIII. Votar en las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional o regional, las que se sujetarán a lo siguiente……

IX. Participar en los procesos de revocación de mandato.


Cabe mencionar que, los seres humanos proclamamos y exigimos que nuestros derechos sean respetados, más omitimos la contraparte de estos derechos que son las obligaciones, las cuales confieren responsabilidades las cuales no queremos cumplir, considero que un buen ciudadano o ciudadana antes de poder exigir sus derechos, debe cumplir con las obligaciones para así poder ser acreedores de ellos.


La Carta Magna de nuestro país en su artículo 36, menciona que:


Son obligaciones del ciudadano de la República:


I. Inscribirse en el catastro de la municipalidad, manifestando la propiedad que el mismo ciudadano tenga, la industria, profesión o trabajo de que subsista; así como también inscribirse en el Registro Nacional de Ciudadanos, en los términos que determinen las leyes. La organización y el funcionamiento permanente del Registro Nacional de Ciudadanos y la expedición del documento que acredite la ciudadanía mexicana son servicios de interés público, y por tanto, responsabilidad que corresponde al Estado y a los ciudadanos en los términos que establezca la ley,

II. Formar parte de los cuerpos de reserva en términos de ley;

III. Votar en las elecciones, las consultas populares y los procesos de revocación de mandato, en los términos que señale la ley;

IV. Desempeñar los cargos de elección popular de la Federación o de las entidades federativas, que en ningún caso serán gratuitos; y

V. Desempeñar los cargos concejiles del municipio donde resida, las funciones electorales y las de jurado.


Conclusión

Considero fundamental considerar el tema de la ciudadanía con respeto y seriedad, debido al impacto y trascendencia que tiene dentro de nuestra comunidad.


Ya que como he mencionado no solamente es, cumplir con los requisitos establecidos en la Constitución en su artículo 34 para ser ciudadano, sino debemos ser conscientes de la responsabilidad que conlleva ser miembro de una comunidad.


Discurro que es desde la familia, así como en cada uno de los frentes en donde actuemos, ser conscientes de nuestro actuar, ya que cada una de las acciones que realizamos configuran los valores, creencias, actitudes e ideologías de nuestra comunidad, por lo que somos corresponsables de lo que sucede en ella.


Si deseamos una comunidad armónica, conciliadora y preservadora de la estabilidad y felicidad de sus miembros, debemos otorgarle la importancia que el ser ciudadano o ciudadana merece.


 

BIBLIOGRAFIA


Vallés, Josep. 2010. Ciencia Política: una introducción. Madrid: Ariel Ciencia Política.)


Revista UM , Editorial Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia, URL https://revistas.um.es/analespedagogia/article/view/287671, numero 7 , 1989.


Universidad Nacional Autónoma de México https://farodemocratico.juridicas.unam.mx/que-es-ser-ciudadano-y-que-es-ser-ciudadana/

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